Hoy se recuerda el nacimiento de Miguel Grau "El Caballero de los - TopicsExpress



          

Hoy se recuerda el nacimiento de Miguel Grau "El Caballero de los Mares" "Tan inmaculado en la vida privada como en la pública; tan honrado en el salón de la casa como en el camarote del buque, formaba contraste con nuestros políticos y nuestros guerreros; existía como un anacronismo." "...En él, nada cómico ni estudiado: personificaba la naturalidad. Al ver su rostro leal y abierto, al coger su mano áspera y encallecida, se palpaba que la sangre venía de un corazón noble y generoso". Así describía Manuel González Prada en sus "Páginas Libres", la figura de Miguel Grau. Al célebre Almirante, también lo unía una grata amistad con el escritor Don Pedro Paz Soldán y Unanue, conocido con el seudónimo de "Juan de Arona". Vivieron en París, donde la fraternidad del compatriota se hizo muy sólida en ambos y los unieron lazos de entrañable amistad, que siguieron cultivando, una vez de regreso a la patria. Solían hablar en francés y Paz Soldán recordaba que cuando se enteró que Grau habría de partir nuevamente al mando de su obsoleto monitor "Huáscar", fue a despedirlo y le dijo: "Va Ud. a cosechar nuevos lauros Contralmirante", a lo que Grau respondió: "Toutest Perdu; me voy para no volver." Preveía que aquel enfrentamiento sería un sacrificio, pero su amor por la patria, era más grande que cualquier debilidad o temor. "Alma de acero y corazón de niño. Batió a una escuadra y perdonó al Causiño". Son líneas de "Catafalco Ideal", verso que "Juan de Arona", dedicara al "Caballero de los mares"; quien naciera un 27 de julio de 1834 en la ciudad de Piura. Fue hijo de Juan Manuel Grau y Berrío, oriundo de Cartagena, Colombia, quien luchó a lado de las huestes peruanas en Junín y Ayacucho y se quedó a vivir en el Perú, prendado de la belleza, de la dama piurana Luisa Seminario y del Castillo. Desde muy temprana edad, sintió atracción por la vida marítima y a los diez años de edad se embarca en un bergantín que realizaba viajes entre Paita y Panamá. La embarcación zozobra, pero Grau tenía predestinadas otras metas y logra salvarse. Más tarde se embarcaría en otras naves y recorrería gran parte del mundo. En la fragata "Peruana", que transportaba guano, viajó hacia Inglaterra. Con el bergantín "Conroy", conocería Macao y Hong Kong. En la fragata inglesa "Gresmacul", llegaría hasta la Bahía de San Francisco; donde abordaría otra fragata: la "Cosar", que lo llevaría nuevamente a Hong Kong y Singapur. Según sus memorias, su vida en el mar fue su pasión. De San Francisco, se embarca en la fragata "Estay Hong", para llegar a New York y Boston. De aquí, seguiría hacia California a bordo de la fragata "Syoom" y volvería al Callao en la "Gold and Eagle", poco después de cumplir 19 años de edad; fogueado en todo tipo de embarcaciones y casi todos los mares del orbe. En 1854, postula a la Marina de Guerra del Perú y a los dos años, obtiene el grado de Alférez de Fragata, siendo destinado al "Apurímac", en aquel entonces, el mejor buque de la escuadra peruana. Poco después estalla en Arequipa la revolución de Vivanco en contra del Mariscal Ramón Castilla y al lado de Montero, Astete, Jurado de los Reyes y Pimentel, marinos como él; decide apoyar las ideas conservadoras y es expulsado del servicio activo. Ingresa a la Marina Mercante y aun cuando Castilla, anula su separación de la Marina de Guerra, Grau rechaza el ofrecimiento de volver, mientras éste siga en el poder. A la muerte del mariscal y asumir la presidencia el general Juan Antonio Pezet, Miguel Grau es llamado al servicio activo con el grado de Teniente Segundo de la Armada, pero el mismo Pezet le daría nuevamente de baja. Grau no estaba de acuerdo con un vergonzoso tratado que Pezet había firmado con la corona española; mediante el cual comprometía las arcas del Perú, para pagarle una "imdemnización", por sus gastos incurridos durante sus ataques a puertos peruanos. En 1868, el General Pedro Diez Canseco, lo nombra Comandante General del "Huáscar"; cargo que ocupa hasta su inmolación en el "Combate de Angamos", el 8 de octubre de 1879. El escritor venezolano Jacinto López, conocedor de su caballerosidad, inclusive en el fragor de una guerra, escribiría: "La figura de Grau en esta guerra, es un monumento de la historia de América. Grau es honra y gloria del Perú y del género humano. Su ejemplo es una fuente de elevación de energías de grandes y supremos pensamientos y estímulos. Su herencia es patrimonio de la raza americana." ...Mientras este solo buque peruano, el Huáscar, subsistiese; mientras el Huáscar estuviese en el mar; mientras Grau estuviera en el Huáscar, Chile no desembarcaría un solo soldado en territorio peruano y las hordas de la conquista se pudrirían en Valparaíso y Antofagasta, en la larga espera del desenlace de la guerra del Huáscar contra toda la escuadra chilena". "Héctor peruano, entre enemigos viles, halló su tumba, sin hallar su Aquiles". declama "Juan de Arona", en su "Catafalco Ideal". --------------------------- © Luis A. Ramírez S.
Posted on: Sat, 27 Jul 2013 11:26:45 +0000

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